Concurso 2016 | Adrián Cerezo


Nombre: Adrián
Primer Apellido: Cerezo
Centro de Estudios: E.T.S. A - Pamplona - UNAV

Prisa, rapidez, todo es ahora tan instantáneo, que se ha vuelto descaradamente artificial, inhumano. Nuestro día a día olvida al individuo, en favor del colectivo. No somos más que un número.

¿Cómo librarnos de ésta jaula? Sentimos que debemos reencontrarnos con nosotros mismos, explorarnos, detenernos, observar, observarnos. Partir de nosotros mismos, para elevarnos al infinito, con la mirada puesta en los cielos, y los pies en la tierra.

Tierra y agua, origen de la vida, nuestra base. Aire y fuego, en las alturas, con el sol como testigo.

En la plaza de las Glòries se ha hallado un yacimiento, una suerte de elemento arqueológico, que surge de entre los nodos de vegetación del parque, elevándose desde las profundidades, un nodo humano. Un elemento que invita a la desconexión de la realidad exterior, plagado de recovecos, cuyo espacio lo construye cada individuo, cada experiencia, cada recoveco de la mente. Un espacio desarrollado por cada persona, pensado para cada individuo.

Se toma el cubo como unidad básica de la materia, el átomo, la tierra, de donde partimos. Se construye con el módulo, con el metro. Se crea un juego de planos, de entradas y salidas, de asientos, de fuentes, de perspectivas. Se busca la variedad de espacios, el poder aportar la materia con la que cada persona construya su espacio, encuentre su lugar, tanto en la tierra como en las alturas.

Silencio, luz, sombra, el sonido del agua que fluye.  El sonido del viento en los árboles. El calor del sol sobre la piel. Un suspiro de tranquilidad, un lugar para olvidar todo lo superfluo, para recordar todo lo importante. Un espacio en el que volver a ser humanos. 


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