|

LA CIUDAD COMO TELÓN DE FONDO

Pepe Gascón

Una escuela no es más que un lugar donde se enseña y se aprende, más allá del mero contenedor edificado. El proyecto que nos ocupa refleja la voluntad de interactuar con la ciudad, mostrando los flujos y actividades que se dan en el entorno de la parcela. Además, ésta escuela converge con la labor de la Fundació Xamfrà Sant Miquel (preparación laboral de chicos de 16 a 20 años con disminución psíquica leve): apostamos pues por la reinserción social y laboral de sus alumnos sobre el tejido de la ciudadanía.

Dada esta voluntad de relación, la estructura del nuevo edificio se resuelve con una sucesión rítmica de esbeltas costillas perimetrales, a faz con la fachada. Así, se logran espacios más diáfanos, libres y de gran flexibilidad. Pero sobre todo, se consigue una fachada permeable en su doble sentido: de la escuela hacia la ciudad, y de la ciudad hacia el interior de sus espacios.

Desde la contundencia volumétrica, el proyecto da respuesta a la irregular geometría del solar. Así, un volumen triangular, de planta baja y sótano, se adosa en el lado norte, mientras el rectángulo del edificio existente se completa en la esquina este. La baja altura de la ampliación triangular minimiza el impacto de la nueva edificación en el entorno. Y mediante un patio inglés, las estancias de la planta sótano obtienen la luz natural y ventilación.

Todos los recorridos a través de los espacios comunes en la escuela se proyectan de forma que se conviertan en atractores sociales; espacios de encuentro, reunión e intercambio, de dimensiones generosas, iluminados naturalmente y, siempre, abiertos a la ciudad como telón de fondo.

Todas las decisiones del proyecto recalan en esta sutil y rica relación entre el interior y el exterior. Así, por ejemplo, se diseñaron la “no-valla” calada, las fachadas tramadas, los luminosos espacios comunes, las nuevas ventanas sobre el edificio existente o el lucernario longitudinal que articula todas las comunicaciones. Cualquier motivo pretende únicamente relacionar a sus habitantes con el paisaje inmediato de la ciudad, precisamente para que este lugar se convierta en un espacio donde aprender y enseñar.