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REFUGIO URBANO

Ohlab

Este proyecto empezó como un juego, cómo satisfacer 12 deseos o fantasías de una pareja en un reducido dúplex. Algunos de esos deseos eran poco comunes para pequeños apartamentos urbanos: ducha con vistas, desayuno en el parque, golf en casa, bañarse en el campo, cocinar en el centro de la casa, barra de cócteles al atardecer, cenar bajo las estrellas, teatro exhibicionista en el salón, etc…

El proyecto se desarrolla a partir de 3 “cortinas” de materiales falsos que permiten una serie de momentos inesperados dentro del limitado espacio de la vivienda: una cortina de piel blanca de 10 metros organiza el programa de la estancia principal escondiendo o desvelando una pequeña oficina, una cocina y un vestidor; una cortina de oro envuelve la ducha creando un spa interior/exterior enmarcando el skyline de Madrid; por último, en el piso de arriba, una cortina de césped cubre el suelo del dormitorio y de la terraza convirtiendo el altillo en una pequeña pradera sobre la ciudad.